Recibir un diagnóstico de TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) o TDA (Trastorno por Déficit de Atención sin hiperactividad) puede generar emociones intensas: sorpresa, preocupación e incertidumbre. Sin embargo, también es el primer paso para entender sus necesidades y acompañarle de forma adecuada.
En esta guía encontraras todo lo necesario para empezar este camino con seguridad, especialmente si buscas apoyo en la zona noroeste de Madrid.
¿Qué es el TDAH y el TDA?
Son trastornos del neurodesarrollo que afectan principalmente
- La atención
- La impulsividad
- La regulación emocional
- Las funciones ejecutiva (organización, planificación, memoria de trabajo, atención, gestión del tiempo…)
Diferencia entre TDAH y TDA
– TDAH: combina dificultades de atención con hiperactividad e impulsividad. Los niños pueden tener dificultades para concentrarse, seguir instrucciones, controlar impulsos, permanecer quietos o tranquilos en situaciones estructuradas..
– TDA: presenta dificultades atencionales sin hiperactividad evidente. Los niños presentan atención dispersa, olvidos frecuentes y dificultad para completar tareas, pero no muestran la hiperactividad típica del TDAH.
Aunque se diferencian en su manifestación, ambos afectan al día a día del niño en casa, en el colegio y en sus relaciones sociales.
Síntomas y señales de alerta
En niños con TDAH
- Dificultad para concentrarse y completar tareas escolares o actividades rutinarias
- Movimiento constante o inquietud
- Habla excesiva
- Impulsividad: interrumpir, actuar antes de pensar, dificultad para esperar turnos
- Dificultades para seguir instrucciones y organizarse
En niños con TDA
- Distracción frecuente y dificultad para mantener la atención
- Olvidos constantes en tareas o instrucciones
- Dificultad para iniciar y completar tareas
- Problemas en la memoria de trabajo y atención sostenida
- Aparente desinterés o desconexión en actividades estructuradas
Otros síntomas comunes en ambos casos:
- Dificultad para organizar tareas y materiales
- Frustración ante cambios o actividades largas
- Baja tolerancia a la espera o a la frustración
- Dificultad para gestionar el tiempo y priorizar actividades
- Problemas sociales y emocionales
Señal clave: Cuando estas dificultades afectan al rendimiento escolar, la autoestima o la convivencia familiar.
Primeros pasos tras el diagnóstico
1. Procesar la noticia con calma
– Es normal sentir preocupación.
– Entender el diagnóstico ayuda a reducir la incertidumbre.
2. Evaluación profesional completa
– Consultar pediatras, psicólogos, psiquiatras infantiles o terapeutas ocupacionales
– Es clave realizar una evaluación global: atención, funciones ejecutivas, perfil sensorial, habilidades sociales, emocionales…
3. Evaluaciones complementarias
– Evaluación cognitiva, sensorial y emocional para diseñar un plan personalizado ajustado a las necesidades del niño
Estrategias prácticas para familias
Aplicar pequeños cambios puede tener un gran impacto:
– Rutinas estructuradas y predecibles: reducen la ansiedad y mejoran la concentración
– Tareas en pasos pequeños: facilita el éxito y disminuye la frustración
– Refuerzo positivo: valorar cada logro aumenta la motivación
– Espacios sin distracciones: lugares organizados y tranquilos para tareas favorecen la atención
– Juegos y actividades físicas: fundamental para regular la energía y mejorar el foco
– Apoyo visual: horarios y listas ayudan al niño a organizarse
Terapia y naturaleza: un enfoque innovador en el tratamiento del TDAH
La intervención temprana, combinada con terapia ocupacional, juego estructurado y entornos naturales, ofrece beneficios muy relevantes:
- Estimulación multisensorial
- Aprendizaje motivador y experiencial
- Mejora de habilidades sociales
- Regulación emocional
- Desarrollo de la autonomía
En Therapy Mountain, trabajamos con niños con TDAH y TDA, combinando terapia ocupacional, actividades en la naturaleza y juego estructurado, intervención terapéutica personalizada para fomentando el desarrollo integral y bienestar emocional.
Este enfoque facilita que el niño aprenda haciendo, no solo escuchando.
El papel de la familia: la familia es una pieza clave en el desarrollo del niño:
- Participar en la terapia
- Aplicar estrategias en casa
- Fomentar la autoestima del niño
Conclusión
Recibir un diagnóstico de TDAH o TDA no es el final, sino el inicio de un camino de aprendizaje y adaptación familiar.
El diagnostico no limita al niño, le da herramientas para avanzar.
La detección temprana, la intervención profesional y la participación activa de la familia maximizan el desarrollo integral del niño, fomentan autonomía y regulan emociones.
En Therapy Mountain, acompañamos a las familias con programas personalizados, combinando terapia ocupacional, actividades al aire libre y estrategias motivadoras para que cada niño aprenda, explore y crezca de manera integral.
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